Psicooncología: una respuesta al malestar emocional del paciente oncológico

Psicooncología: una respuesta al malestar emocional del paciente oncológico 
Xavier Medina Coello*, Salvador Alvarado Aguilar**
*Servicio de Psicología del Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (IESS).
**Servicio de Psicooncología del Instituto Nacional de Cancerología, México D.F.
RESUMEN:
La Psicooncología es una especialidad que se origina de la fusión de la oncología y la psicología en respuesta al distrés emocional que presentan los pacientes que cursan por esta enfermedad, así como la familia y el equipo médico, esta subespecialidad tiene como objetivos:
1. Valorar y tratar los aspectos psiquiátricos, sociales, psicológicos, culturales,
económicos, espirituales, sexuales que presentan los pacientes que atraviesan por las diferentes fases de su enfermedad: diagnóstico, tratamientos oncológicos, fase de remisión, fase de recaída, fase terminal, agonía, muerte.
2. Centrarse en aspectos psicológicos, conductuales y sociales que están relacionados directamente con la morbilidad y mortalidad de la enfermedad.
3. Promover la investigación con el fin de obtener los niveles de competencia
profesional requeridos desde un punto de vista asistencial.
El presente trabajo busca dar a conocer la Psicooncología por ser un campo muy amplio, poco entendido e investigado en nuestro medio, además concientizar sobre la necesidad de especialistas para brindar un tratamiento interdisciplinario, teniendo en cuenta que la mejor atención no es solo curar o tratar la parte física, sino el cuidado emocional y psicológico del paciente aspecto que en varias ocasiones es olvidado y que en una enfermedad como el cáncer es de vital importancia.
Palabras Clave: PsicooncologíaRespuesta al Malestar Emocional 
Correspondencia:
* Dr. Xavier Medina C. Servicio de Psicología. Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (IESS).
ABSTRACT 
The Psychooncology is a specialty that originates from the merger of clinical oncology and psychology in response to emotional distress experienced by patients enrolled in this disease, as well as family and medical equipment, this subspecialty is to:
1. Assess and treat the psychiatric, social, psychological, cultural, economic, spiritual, sexual, experienced by patients going through the different stages of their disease: diagnosis, cancer treatment, remission phase, stage of relapse, terminal phase, agony, death.
2. Focus on psychological, behavioral and social that are directly related morbidity and mortality of the disease.
3. To promote research in order to obtain the required standards of professional competence from a welfare point of view.
This paper aims to raise awareness about Psychooncology to be a broad field, poorly understood and researched in our environment, raise awareness about the need for specialists to provide an interdisciplinary treatment given that the best care is not just cure or address the physical, but emotional care, the patient’s psychological aspect that is forgotten on several occasions and in a disease like cancer is vital.
Keywords: PsychooncologyResponse to Emotional Distress 
INTRODUCCIÓN:
El cáncer no es una enfermedad única, sino deriva en múltiples enfermedades que  surgen cuando las células anormales de dividen sin control e invaden tejidos circundantes, incluso puede expandirse a todo el cuerpo. La OMS considera que el cáncer es una de las principales causas de mortalidad en todo el mundo, se calcula que, de no mediar intervención alguna, 84 millones de personas morirán de cáncer entre 2005 y 2015. Según SOLCA (Sociedad de Lucha contra el Cáncer) en el año del 2009, 14 de cada 100 ecuatorianos murieron de cáncer.
El cáncer es una de las enfermedades más temibles para un gran porcentaje de la población. Socialmente se ha asociado al cáncer con tratamientos dolorosos y muerte inminente. Para los pacientes que tienen cáncer, la enfermedad no sólo les representa dificultades físicas sino también emocionales y sociales. Debido a ello se origina la necesidad de un área que se haga cargo de los problemas psicológicos y emocionales de los pacientes con cáncer y sus familias.
Así nace la Psicooncología como una disciplina que estudia las dimensiones psicológicas, sociales y comportamentales del cáncer desde dos perspectivas, por un lado, desde el análisis de las respuestas psicológicas tanto de los pacientes como de los familiares en todos los estadios de la enfermedad y, por otro lado, sobre cómo influyen los aspectos psicológicos y sociales en la morbilidad y mortalidad de la enfermedad.
El diagnóstico de cáncer actúa como un impacto que puede desestructurar al paciente si éste no consigue elaborar una respuesta de afrontamiento adecuada a la situación que le permita continuar con el proceso y curso de la enfermedad. La aparición del distrés emocional se debe a varios factores como: la sospecha del diagnóstico de cáncer, el duelo por la pérdida de la salud actual, miedo a la muerte, preocupación por los seres queridos, efectos de los tratamientos, sobrevivencia o temor a la recidiva.
El distrés, actualmente reconocido como una entidad preclínica presente en una cantidad significativa de pacientes, condiciona el riesgo para diversos trastornos psiquiátricos formales que complican sobremanera la condición clínica y psicosocial del paciente con cáncer, de su familia y terminan incidiendo también en el equipo médico
PSICOONCOLOGÍA 
La Dra. Holland es la fundadora de la Psicooncología. Ya en los años setenta definió los  aspectos psicológicos y psiquiátricos, sociales y comportamentales del cáncer. De ahí  que su figura sea crucial en el desarrollo de la Psicooncología como una subespecialidad clínica que cada vez tiene mayor resonancia en el mundo entero.Los estudios se  iniciaron investigando en base a dos interrogantes: “Cuáles eran las ideas y sentimientos  de aquellos pacientes que habían sido diagnosticados recientemente de cáncer” y  “Cuáles serían las actitudes negativas ligadas a la enfermedad mental y los problemas  psicológicos que se presentan en el contexto de una enfermedad médica” (Holland,  2003)
La Psicooncología nace de la fusión de la oncología y la psicología aunque es
considerada más que una subespecialidad de la oncología, siendo un campo multi., inter., transdisciplinar en el que interactúan psicólogos, oncólogos, junto con otros profesionales.
Psicooncología 
El término Psicooncología es reconocido en los Estados Unidos, en países latinoamericanos, entre otros, pero en Europa es preferido el término de Oncología  Psicosocial.
Para Alvarado la Psicooncología plantea un modelo psicoeducacional de prevención, intervención psicoterapéutica, rehabilitación y reintegración a la vida cotidiana, brinda los cuidados paliativos desde los parámetros psicológicos que conlleva al paciente a una mejor calidad de vida y le ayuda a afrontar desde el inicio, la enfermedad y sus tratamientos oncológicos. Es una disciplina dedicada al estudio del paciente que desarrolla cáncer, cuyo objetivo central es precisamente el cuidado psicosocial del paciente oncológico.
Su finalidad se basa en que el paciente sea quien lleve un rol activo en su enfermedad y en el proceso terapéutico, a partir de la capacitación educativa relacionada con ese mal, tanto en la prevención como en la intervención terapéutica o cuidados paliativos, para que se tomen en cuenta los factores psicológicos cognitivos, emocionales y motivacionales de la persona enferma y su familia.
Holland describe las dos grandes dimensiones psicooncológicas:
1) Atender a la respuesta emocional de pacientes, familiares y de todas las personas encargadas del cuidado del paciente a lo largo del proceso de enfermedad.
2) Detectar e intervenir en aquellos factores psicológicos, de comportamiento y aspectos sociales que puedan influir en la mortalidad, supervivencia y morbilidad calidad de vida de los pacientes con cáncer.
Los campos de acción de la Psicooncología se resumen en 9 puntos importantes, según Palacios.[15]
• Impacto Diagnóstico: Se refiere a las reacciones comportamentales que genera en el paciente el haber sido informado de que tiene cáncer. La respuesta inicial al recibir las noticias acerca del cáncer suele consistir, tras un primer momento de choque o bloqueo, en intensas respuestas emocionales inmediatas que incluyen tristeza, enojo, ansiedad, sentimientos de indefensión y depresión. Son frecuentes las alteraciones del sueño y del apetito, así como las dificultades de concentración y atención. La mayoría de los pacientes experimentan una ruptura temporal en su capacidad para funcionar en la vida cotidiana.
Impacto Pronóstico: El temor más grande que enfrenta el paciente luego de enterarse de su diagnóstico es: qué pasará con su vida, cuánto tiempo tiene de vida o cómo se desarrollará la enfermedad.
Continuidad en el Tratamiento: Los tratamientos para el cáncer desafortunadamente son dolorosos, molestos y llenos de efectos secundarios, por ello el apoyo psicológico y el alivio de los malestares emocionales ayudan al paciente a adherirse al tratamiento.
Cuidados Paliativos: Para la Organización Mundial de la Salud los cuidados paliativos son definidos como: “un abordaje destinado a mejorar la calidad de vida de los pacientes y sus familiares, que afrontan los problemas asociados a una enfermedad amenazadora para la vida, a través de la prevención y paliación del sufrimiento, por medio de la identificación precoz, la evaluación y tratamiento cuidadosos de todas las problemáticas que afectan al enfermo, sean éstas de tipo somático, emocional, ético, social o de otro tipo.”  Esta dimensión de cuidados, enfatiza las necesidades especiales hacia el control de síntomas tanto físicos como emocionales.
Manejo del Dolor en el Cáncer: El dolor es sin duda, el síntoma más temido por los pacientes con cáncer, el dolor no es exclusivo de la fase terminal y produce un significativo deterioro del enfermo, llevándolo a respuestas psicológicas como ira, irritabilidad, agresividad, entre otras.
Acompañamiento al Paciente Terminal: El trabajo del psicooncólogo es crucial en esta etapa, ya que profesionalmente se encuentra capacitado para abordar las diferentes consecuencias psicológicas que enfrenta el paciente con la finalidad de canalizar los sentimientos del paciente y sus familiares así como guiar al paciente a tomar decisiones sobre sus asuntos personales pendientes.
Terapia Grupal: La terapia de grupo ayuda a reducir la angustia, a aumentar la capacidad de afrontamiento, calidad de vida y mejora las habilidades desolución de problemas, por la empatía generada al enfrentar la misma enfermedad con otras personas.
Capacitación: Busca dotar de conocimientos psicológicos al equipo médico con la finalidad de mejorar la comunicación en la relación médico-paciente, enfermeras-paciente y a su vez incrementar la confianza del enfermooncológico en su equipo médico.
Investigación: La mejor forma de generar conocimientos es a través de investigaciones que nos brinde soluciones a las problemáticas que se presentan en cada localidad y determinen las estrategias de intervención.
IMPACTO EN EL PACIENTE Y FAMILIA: 
Aunque el Impacto Emocional (IE) del paciente oncológico y la familia sea una
respuesta psicológica normal a la enfermedad, esto no quiere decir que no se requiera una atención emocional continuada. El estado emocional del paciente y la familia suele ser de máxima vulnerabilidad, por lo que la delicadeza y la empatía tienen que ser reglas de oro en la actuación del terapeuta.[18]
Además, Matías y Lorca [19] hacen mención del impacto psicológico y social en las personas que lo padecen, en su entorno familiar, social y en los profesionales que les atienden.
Las manifestaciones psicológicas están en función de la etapa de la enfermedad en la que se encuentre el paciente, su sintomatología y de los tratamientos recibidos, fases veremos a continuación.
• Fase de diagnóstico: La respuesta inicial al recibir las noticias acerca de la malignidad suele consistir, tras un primer momento de choque o bloqueo, en intensas respuestas emocionales inmediatas que incluyen tristeza, enojo,
ansiedad, sentimientos de indefensión y depresión. Son frecuentes las alteraciones del sueño y del apetito, así como las dificultades de concentración y atención. La mayoría de los pacientes experimentan una ruptura temporal en su capacidad para funcionar en la vida cotidiana.[16]
Es frecuente que el paciente reaccione negando la información qué sus médicos le proporcionan respecto al diagnóstico y busca otras opiniones con el objetivo de confirmar que la información sea una equivocación del médico primario.
El hecho de informar el diagnóstico y del pronóstico del cáncer ha generado discusiones entre los oncólogos. El paciente tiene derecho a saber la verdad pero también derecho a no saberla si no lo desea, considerándose que el paciente mejor informado es aquel que sabe lo que quiere saber.[21]
El objetivo fundamental de dar a conocer al paciente su estado, se basa en que la información sobre el cáncer contribuya al proceso terapéutico y a la mejora de la calidad de vida de los pacientes.[22]
• En la fase de tratamiento oncológico: Los tratamientos para el cáncer, como la cirugía, quimioterapia, radioterapia e inmunoterapia resultan ser agresivos y no es posible impedir el daño al paciente, mientras el médico piensa en términos de curación, el paciente piensa en términos de la deformación por su enfermedad, sus tratamientos o ambos.
Durante esta etapa los pacientes pueden experimentar ansiedad, miedo, tristeza, depresión, pérdida de control, desamparo, desesperación, enojo y culpa. Una vez terminado el tratamiento los pacientes se encuentran vulnerables y con dificultades para adaptarse a las limitaciones en la casa y su trabajo.[23]
• Fase de remisión: Es una etapa donde se demuestra a través de estudios y valoraciones que la enfermedad ya no está presente gracias a los tratamientos oncológicos que han resultado favorables.
Los pacientes y familiares tienen reacciones emocionales encontradas. Por una parte, sienten tranquilidad y alegría con respecto al equipo terapéutico, y por otra, tiene inquietud ante la incertidumbre y desamparo por no estar en vigilancia estrecha de los médicos tratantes; entonces surge la necesidad de un proceso de contención emocional.
• Fase de recaída: Se considera la etapa de mayor impacto y difícil trato debido a que desencadena reacciones más importantes en comparación a la fase
diagnóstica. El paciente y la familia experimentan: enojo, ira, agresividad e
incluso mayor posibilidad de demandas legales ante la inconformidad o la duda que los tratamientos previos no fueron los adecuados.
• Fase Terminal: El paciente presenta dos o más disfunciones irreversibles y está fuera de tratamientos oncológicos, por lo tanto, se le ofrecen los cuidados paliativos con el objetivo de disminuir al máximo todos los signos y síntomas.
Tanto el paciente como la familia presentan desesperanza, tristeza, duelos anticipados y depresión ante el deterioro físico. Se ha demostrado que los pacientes que se reconocen en etapa terminal, junto con su familia, buscan
tratamientos alternativos. Es frecuente que el paciente ponga en orden sus cosas, pensamientos y pendientes con la finalidad de evitar problemas posteriores.
• Fase de agonía: Es en esta fase cuando la muerte es inminente. Se requiere de gran apoyo de la familia debido a la enfermedad y al gran deterioro del enfermo, ya que resulta angustiante, desesperante y doloroso ver a su ser querido próximo a morir; sin embargo, cuando desde el inicio del proceso de enfermedad existe  una comunicación clara, abierta, con la idea de compartir el sufrimiento, vivir juntos y apoyarse mutuamente, esta fase y el momento de morir resultan también un nuevo inicio, una nueva vida.
• Muerte: Definir la muerte resulta difícil; por lo tanto, es necesario retomar los criterios de grandes estudios que explican que la muerte se presenta en un ser humano cuando existe[24]:
1) Ausencia de respuesta cerebral (coma profundo)
2) Apnea (falta de respiración)
3) Carencia de actividad cerebral demostrada por electroencefalograma
4) Pupilas dilatadas y
5) Inexistencia de reflejos cefálicos (pupilares y auditivos).
Es importante referir la connotación sociocultural y filosófica en relación al paciente que muere y la familia. “Ser o no ser, ser y no estar, estar y no estar” (Dr. Santiago Genovés.)[25] El punto central corresponde al no estar, porque en nuestra mente, esos seres queridos, ya muertos, siguen presentes. De acuerdo a lo anterior, podemos ver la importancia de que la familia del paciente reciba atención psicológica para el manejo del proceso del duelo.

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